La entrada
Una página, hecha completa. Es lo que necesita el 90% de las cafeterías.
- Carta con secciones y precios
- Horario, dirección y mapa
- Botón de WhatsApp y de llamar
- Tus fotos, optimizadas
- Lista para Google
Sitios web para cafeterías, restoranes y panaderías de Santiago. Carta al día, horario a la vista y reservas por WhatsApp.
Respondo el mismo día · Santiago de Chilede las pymes chilenas tiene sitio web propio. El resto vive en Instagram y en Google Maps.
de los errores de accesibilidad de la web son siempre los mismos seis. Se arreglan de una vez, al construir.
WebAIM Millionentra en vigencia la Ley 21.719 de datos personales. Si tu sitio pide un correo, te conviene llegar ordenado.
La revisión
Antes de cobrarte nada miro tu sitio y tu Instagram y te digo qué está frenando la reserva. Sin compromiso, en un audio de WhatsApp. Esta lista sale de mirar locales de Santiago uno por uno.
La carta
Sin «cotice con nosotros». Esto es lo que cuesta y esto es lo que lleva.
Una página, hecha completa. Es lo que necesita el 90% de las cafeterías.
Varias páginas cuando la carta es larga, hay eventos o el local tiene una historia que contar.
Sin esto la carta se desactualiza en dos meses y volvemos al PDF. Es la parte que de verdad mantiene vivo el sitio.
Los precios son finales. Emito boleta de honorarios, así que no llevan IVA: donde una agencia te cobra $450.000 más IVA, acá pagas $450.000. Se parte con la mitad y el resto cuando el sitio está arriba.
Anda y sale
En cocina, «anda» es que el pedido ya partió y «sale» es que va llegando al salón. Estos son los tiempos reales, no un rango de «4 a 8 semanas».
Me escribes. Miro tu Instagram, tu sitio si tienes y tu ficha de Google, y te mando un audio con lo que está frenando la reserva. Gratis, lo uses conmigo o no.
Con tu carta, tus fotos y tus colores. Una página de verdad, no una plantilla con texto de relleno ni un dibujito en Figma.
Te mando el enlace y la abres donde la va a abrir tu cliente. Si no te gusta, ahí termina y no pagas nada.
Pagas la mitad y trabajamos los cambios. Textos, orden de la carta, qué foto va primero.
El sitio queda arriba y pagas el resto. El dominio queda a tu nombre, no al mío: si mañana no quieres trabajar más conmigo, te llevas tu sitio y tu dirección.
Quién soy
Soy garzón y cocinero. Trabajé el salón y la cocina en Santiago antes de dedicarme a esto, y por eso no te voy a preguntar cuál es tu «propuesta de valor». Ya sé cómo se cae un servicio un sábado a las nueve, y sé que lo último que tienes es tiempo para pelear con tu sitio web.
Comanda es chico a propósito: trabajo yo, hablas conmigo, no hay ejecutivo de cuentas. Eso significa que respondo el mismo día, y también que tomo pocos locales a la vez.
El nombre viene de eso: la comanda es el papel que el garzón clava en el riel y que la cocina ejecuta sin preguntar dos veces. Así quiero que funcione tu sitio.
Pedir la comanda
No necesito un brief ni una reunión de una hora. Con el nombre y tu Instagram me basta para decirte algo útil el mismo día.